Visitar un cine xxx en Tarragona
Enero 18, 2017

Por si a algún catalán se le ponen los ojos como platos pensando que en Tarragona han abierto una nueva sala de cine X de la que no tenía noticia, voy a darle el palo de gracia de una vez: no, no se puede ir a un cine porno en nuestra ciudad. Por desgracia, sólo quedan dos salas de este tipo en España, dos de ellas en Valencia, relativamente cercanas si te apetece hacerte unos cuanto de kilómetros, y otra en Granada, literalmente a tomar por culo. No, yo diría que una misión imposible.

Pero se me ha ocurrido que quizá, si todos los tarraconenses nos unimos, consigamos algo así para nuestra ciudad, o para nuestra provincia. Después de todo, sería un negocio seguro, que atraería a los turistas, crearía puestos de trabajo y ayudaría a la economía en general. Quizá pudiéramos recoger firmas y llevarlas al ayuntamiento como una iniciativa popular, y a ver qué conseguimos.

¿Problemas? Pues imagino que para empezar, el primero sería la misma razón por la que se han cerrado todas las salas X que había, hace tanto tiempo que ya no puedo ni recordarlo. Sí señores, el falso puritanismo de esta sociedad, que no concibe que se pueda ir al cine para disfrutar del visionado de algo tan sórdido como el porno; pero por supuesto no tiene ningún problema en ver a las rumanas en las afueras de la ciudad explotadas sexualmente practicando la prostitución, o en acudir a ellas. Sexo sí, pero sin que se vea, por dios, que es pecado.

De cualquier forma, y ahora que lo pienso, quizá no fuera una idea empresarial tan buena. Porque, ¿quién va a pagar para ir al cine a ver una película, que puedes bajarte, e incluso visionar, gratis por internet? Es de tontos, y estoy de acuerdo en que yo mismo no lo haría. Y es que internet está acabando con la industria del porno, al menos aquí en España, donde todo el mundo está dispuesto a disfrutarlo, pero pocos a pagar por un producto de calidad.

Nos hemos acostumbrado a los vídeos cortos, de manufactura americana, que presentan unas tías explosivas y también cada vez más unos tíos de iguales características, sin pensar en guiones, ni tramas, ni recursos artísticos de ningún tipo. ¿Para qué, si es porno? Un producto que sólo sirve para excitar al público, su cuerpo pero no su mente, así que tampoco es que tengan que llevarse un Oscar, ¿no es así?

No me entendáis mal, soy el primero que busco en internet vídeos porno para ponerme cachondo y hacerme algún trabajito fino, no lo niego; pero noto que cada vez eso me llena menos, y que de vez en cuando me gustaría que la excitación me durara un poco más allá de la eyaculación, o al menos tener un poco de curiosidad por saber qué es lo que va a pasar después de esa escena que tanto me ha gustado… aunque tenga muy claro cuál a a ser su final.