Mucho mejor que unas vacaciones

Cada vez que pienso en las grandes vacaciones que he pasado en Tarragona no puedo evitar compararlo con las mejores cosas que me han pasado en mi vida y la sensación de recorrer esta preciosa ciudad y sus playas viene a ser comparable con el mayor de mis orgasmos, puede que la comparación sea un poco extraña pero es así como me siento y en este blog mi intención es “ser yo” en todo momento.

Sus calles, su olor característico, sus habitantes, sus comercios, su clima y muchas más cosas me cautivaron desde el principio y a veces pienso que en mi vida anterior tuvo que vivir allí, seguramente es un engaño de mi mente porque me encuentro muy a gusto cada vez que la visito, pero congeniamos a la perfección y eso es algo que no va a cambiar jamás. Es que no os podría decir ni un solo lugar que no me guste o que no tenga encanto y eso que prácticamente conozco palmo a palmo la ciudad, de hecho retaría a cualquiera a que me dijese algún sitio feo porque estoy convencido de que no lo iban a encontrar.

La verdad es que hay ciudades que en cuanto las pisas sabes que no dejarás de visitarlas durante toda tu vida y eso mismo me pasó exactamente con Tarragona, es más, cuando me siento triste no solo me desahogo viendo videos porno xxx como una gran mayoría de los jóvenes de mi edad, para nada, lo que hago es sacar fotos de Tarragona de mis últimas vacaciones sabiendo que falta ya muy poco para volverla a visitar y os aseguro que me consuela muchísimo hacer eso, a otros les da por cantar o por rezar, pero a mi no…

Para hacer honor a la verdad y a colación de lo que os he dicho, soy un tío bastante ardiente y eso es otra de las cosas que me atrapó de Tarragona porque ya fuera por casualidad o porque eran para mi, he conocido allí a unas chicas increíbles, guapas, simpáticas y liberales con las que he congeniado enseguida y por supuesto también he tenido sexo. Realmente he vivido cada historia de amor que me daría para escribir una novela y no precisamente romántica, yo pensaba que era un chico más bien del montón y allí me hicieron sentir como el típico guaperas de gimnasio que se lo come todo, ya me entendéis jejeje.

¿Quien sabe?, a lo mejor me convierto algún día en un latin lover y me llaman de alguna productora para rodar videos porno amateur, yo nunca descarto nada y como en esta ciudad casi todo es posible, pues a lo mejor algún día me hago hasta famoso…