Las fantasías de un Catalán
Noviembre 24, 2016

erotismo

Los Catalanes hemos hecho grandes cosas por la humanidad, somos gentes creativas y abiertas y supongo que nuestro magnifico clima tendrá mucho que ver en esto. Pero hoy no os voy a hablar de mi preciosa tierra, hoy voy a dejar volar un poco mi imaginación y compartir con vosotros algunas de mis fantasías eróticas que jamás he compartido con nadie, supongo que la privacidad de mi blog me empuja a ello y si os soy sinceros, mi vocación frustrada es la de contar relatos eróticos aunque nunca es tarde pare ponerse manos la obra…

Pues bien, el incesto ha sido un tema tabú que siempre me ha llamado la atención y reconozco que no llego a entender muy bien qué pasa por la mente de las personas que lo cometen puesto que yo jamás me he sentido atraído por nadie de mi familia, a excepción de un par de primas mías que me excitan mucho y con las que he tenido algún roce que otro y aún tenemos cuentas pendientes que solucionar en el ámbito sexual.

La verdad es que esta temática está en auge desde hace relativamente poco y cada vez hay más webs xxx que incluyen esta controvertida temática en sus categorías, pudiendo encontrar supuestas relaciones entre padre e hija, madre e hijo e incluso abuela y nieto, obviamente la mayoría fingida para darle al espectador su dosis de morbo.

Lo curioso es que realmente funciona y aunque es cierto que la mayoría de los comentarios que hay son de personas latinas (lo sé por la forma de escribir), su consumo es generalizado y en todos los países digamos que se consume el incesto y es perfectamente válido para usarlo cuando uno se quiere masturbar.

En mi caso concreto no tengo como referencia el porno cuando pienso en cualquier historia de sexo familiar, va mucho más allá y dentro de mi experimento unas sensaciones maravillosas cuando por ejemplo me imagino una cita a ciegas con una de las primas de las que os he hablado. Incluso diría que siento un amor real por ellas que van mucho más lejos que echar un simple “polvo”, estas mujeres llevan mi misma sangre y por lo tanto el vínculo es mucho más fuerte.

En el fondo sé que jamás llegaré a hacer el amor con nadie de mi familia porque mi moral me lo impediría, pero ganas no me faltan y no me considero en absoluto un obseso sexual ni nada por el estilo, pero soy una persona con mucha imaginación y una mente muy abierta, por lo que me encanta vivir nuevas experiencias que rocen el límite de lo correcto.

Hasta aquí mi reflexión de hoy y lo que quería contaros, tengo muchas inquietudes y gracias a este espacio las puedo expresar porque dudo mucho que en la vida real alguien me pudiera entender, o si…